En esta época del año no podemos olvidarnos de las setas, los frutos por excelencia del otoño.
Cuando las lluvias y las temperaturas templadas se fusionan podemos encontrarlas en el monte o en el campo de gran parte de nuestra geografía. Eso sí, a la hora de cogerlas debemos ser muy prudentes ya que si ingerimos alguna venenosa o tóxica puede resultar sumamente peligroso para nuestra salud. Así que si no somos expertos en el tema, la mejor manera de poder degustarlas es comprándolas en nuestra frutería o supermercado de confianza frescas o enlatadas.

Las setas son una valiosa fuente que contienen importantes beneficios para nuestra salud. No obstante, no debemos comerlas en gran cantidad ya que podrían resultarnos indigestas. Comenzamos.
Beneficios de las setas
-Estimulan la actividad nerviosa y cerebral.
-Actúan en el control del colesterol y en la prevención de enfermedades cardiovasculares.
-Tienen un alto contenido en proteínas.
-Destacan por presencia de sales minerales como fósforo, yodo, hierro y potasio.
-Ayudan en la creación de glóbulos rojos y anticuerpos debido al contenido de vitamina B2 o riboflavina.
-Contienen mucha agua por lo que provocan sensación de saciedad.
-Su aporte calórico es muy bajo (entre 25 y 35 calorías por 100 gr) por lo que son muy recomendadas en dietas de adelgazamiento.
Si a los beneficios nutricionales les sumamos el deleite de ir a cogerlas y su sabor, obtenemos la combinación perfecta. Aun y todo, siempre tendremos que buscar el asesoramiento de un experto y ser muy prudentes. Por ello, los micólogos y médicos advierten que no recojamos ni comamos aquellas setas que no conozcamos y que consultemos a expertos y asociaciones micológicas, ya que las consecuencias por envenenamiento pueden ser mortales.
Por último, cuando toca degustarlas lo ideal es preparar recetas creativas para poder sacar el máximo partido a su sabor. Os proponemos cocinarlas con arroz, ensalada, huevo, en la sopa…
¿Vosotros, cómo las preparáis?




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